Pon Voz a Tu Corazón: Textos únicos y personalizados que conectan profundamente

Durante el duelo poco a poco se va llegando a los momentos de recapitular y expresar nuevamente el amor, el reconocimiento de aquello que sí fue y aquello que no pudo ser.

Déjale salir es uno de los textos que forman parte del libro «Cartas a Miguel» y nos muestra la búsqueda del hombre del cual se enamoró.

7-Junio-2021

Déjale salir

dejale-salir-hombre

Deja salir a ese hombre que yo vi, a ese que es espontáneo, vulnerable, emocional. Ese hombre está en tu interior, yo le vi, le sentí. Compartí con él momentos hermosos, cálidos, llenos de dulzura.

¿Recuerdas cuando me dijiste que yo era muy dulce? ¿Cuándo te emocionabas al hablar del amor que tienes por tus hijos? ¿Dónde le escondiste?

Tenías algunas «manías» que yo no acababa de entender y que acepté con todo mi amor. Te amaba y amaba quién eras con todo lo que traías. Una de mis maestras decía que las manías era necesario respetarlas, las propias y las ajenas. Yo también tengo las mías, así que las tomé como parte de ti. Sin embargo, con el tiempo, te fuiste haciendo más rígido, más inaccesible. Me abrí más a ti, al tiempo que tú te fuiste cerrando.

¡He echado de menos tanto a ese hombre! El hombre del que me enamoré, y durante los últimos meses solo quería que saliera, que sacara la cabeza de dónde estaba escondido y me dijera: «Estoy aquí, vamos a lograrlo, vamos a poner nuestras diferencias sobre la mesa y vamos a buscar un lugar de encuentro.»

Busqué durante meses, y cuanto más buscaba e indagaba yo, más te retraías tú, más te colocabas en tu postura, más rigidez, más lejanía. Ya te he escrito que no me querías, porque me fue imposible encontrar otra explicación para ese marcharte mucho antes de verme en la encrucijada de la única opción que me dejaste: dejarte.

Tú ya te habías ido, tú ya me habías dejado hace mucho tiempo, me dejaste sola durante años. Probablemente tú pienses que estabas allí, pero no es real. Porque si algo era una virtud tuya que yo adoraba en esos momentos de amor, fue la capacidad de estar presente en mi vida sin estar en ese momento conmigo. Y, precisamente, el cambio fue tomar el camino opuesto: convertirte en la más absoluta ausencia, tanto cuando estabas como cuando no lo estabas conmigo.

Es curioso, sigo conociendo personas nuevas, personas que siguen confirmando que el hecho de ofrecerles mi confianza para contarles cosas de mí les parece un motivo, precisamente, para ser confiables y, además, me dan las gracias por mostrar esa confianza. En ti confié más de lo que he confiado nunca. Mi frase estrella hasta el último momento era que sabía que nunca harías nada para dañarme. Al final, sí lo hiciste; generaste en mí muchísimo dolor, quizá no consciente, aunque no por ello menos dañino.

Busco en mi memoria conectar con ese hombre para poder despedirme de él con amor, para poderle hablar a él. Creo, desde mi interior, en la necesidad de cerrar cualquier capítulo de nuestra vida para abrir otro, cerrarlo bien, sin rencores y con el aprendizaje como bandera. Hasta ahora, aunque vislumbro mis aprendizajes, me cuesta cerrar; me queda el mal sabor de boca de esa última vez que nos vimos, bueno, de las dos últimas, no sé cuál fue peor. Aún con todo el dolor, te daría un abrazo, ese que yo no recibí antes de marcharme.

(Del libro “Cartas a Miguel”)

🌸 ¿Quieres expresar en palabras todas las emociones que sientes en ese momento de duelo? Yo puedo poner en palabras qué sientes. Escríbeme y juntos le daremos voz a lo que sientes.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *