Pon Voz a Tu Corazón: Textos únicos y personalizados que conectan profundamente
Texto de encargo para una mujer, Gema, que desea una carta para sí misma que la motive en un momento en el que siente necesita apoyo para superar los diferentes retos a los que se enfrenta en ese momento. De ahí surge Gema la exploradora como un recordatorio de los sueños infantiles de alguien con muchas inquietudes y curiosidad por la vida.
3-Octubre-2023
Querida Gema.
Hoy quiero escribirte a ti, sí, a esa niña que se esconde dentro de ti. A esa que te comiste para encajar en un mundo que sentías como hostil. Soy yo, Gema, hoy, ahora.
Eras tan chiquita, llena de sueños. ¡Cuánto te gustaba divertirte! Y, al tiempo, cuánto miedo y frustración por no cumplir las expectativas de otros. Te sentías pequeña y débil, incomprendida, sola y perdida. Necesitabas el abrazo de mamá para reconfortarte porque la vida te mostraba una crudeza que no podías entender. La vida en un pequeño pueblo se hace dura cuando te sientes diferente. Y querías que papá te mirase con admiración. Sentías una punzada porque no llegaba a ver las luchas que cada día enfrentabas.
Por eso, un día decidiste que tú eras quien necesitaba mirarse y amarse. Así, con ese arrojo que ya te caracterizaba, tomaste como bandera la libertad, nacida de la necesidad de expresarte a tu manera. Querías demostrar que tú podías con todo, ¡y vaya si has podido!
Ahora sientes que todos aquellos castigos y peleas con tu vida y tu entorno solo fueron el abono necesario para que pudieses sacar esa fuerza interior. Y poco a poco el mundo se fue haciendo algo menos duro, mientras aprendías con curiosidad de cada cosa que podías. Porque, querida Gema, el universo te regaló una notable inteligencia que tú aprovechaste entonces y ahora.
Has tenido una vida llena de experiencias poco corrientes, repleta de personas a quienes has prodigado tu cariño y dedicación. Siempre desde el cuidado, desde lo personal a lo profesional, cuidando, animando, apoyando y, especialmente, riendo.
Ni siquiera tu genio ha conseguido esconder esa forma tuya, tan especial, de mirar y amar. Aunque el amor, a veces, te ha traído dolor, también trajo tu mayor tesoro, dos maravillosos hijos. Ellos bien valen cada reconstrucción de tu vida.
Ellos, cual pececillos, han aprendido de ti a cuestionarlo todo, a afrontar la vida con coraje, a tomar las riendas y lanzarse a lo novedoso.
¿Aún te preguntas si eres valiosa? ¿Aún te cuestionas tu valor?
Mira a ellos, a todos los que te aman. Mira sus ojos en esos momentos de dulzura y verás que solo hay orgullo de ser quien eres; hay un amor descomunal.
Papá y mamá hace mucho que saben que eres su sostén en estos momentos; sonríen orgullosos de tanto como has logrado. Saben que más allá de las cosas materiales, te mueven valores más profundos de cuidado y amor, de empatía.
Mira a los ojos a tus padres, también a tus hijos que ven en ti un ejemplo a seguir. Han aprendido a cuestionar reglas para crear las suyas, sin avasallar, al tiempo con valentía para crear un entorno en el que poder encontrar la paz y la felicidad.
Mira a los ojos de él, quien te elige cada noche y se comprometió contigo a estar ahí cada mañana, aun cuando en ocasiones no sea fácil.
Él llegó a tu vida para quedarse, para compartir, para hacer equipo y luchar si hace falta, para mirarse y mirarte. Ambos, juntos, afrontando cada paso del camino. Disfruta de su compañía, atesora vuestros momentos de cariño, avanza con vuestros aprendizajes. Es tu mejor espejo, no lo olvides.
Nada más podría decirte que no sepas. Esto es solo un recordatorio para que enfoques el futuro con confianza, sabiendo que eres una gran mujer. Fuerte para sostener y dulce para comprender.
Cuando llores, cuando sientas que la vida se tuerce y el suelo se tambalea bajo tus pies, recuerda, no estás sola. Incluso ahora, que el tiempo pasa, que las cargas no parecen terminar, no estás sola. Tu vida está repleta de personas que no llegaron por casualidad, sino por todo lo que has sembrado.
Respira profundamente, ¿qué sientes? Confía, confía, confía en tu fuerza y tu valentía.
Y, aún así, si un día la soledad viene a visitarte, recuerda a tu niña, Gema, la exploradora que pervivirá por siempre dentro de ti.
🌸¿Te gustaría tener tu propio texto personalizado como Gema la exploradora? Puedes tener ahora tu propia creación, una carta que hable de ti, quién eres, solo con enviarme un mensaje. Escríbeme y juntos le daremos voz a lo que sientes.
También puedes escuchar aquí parte del vídeo de Gema la exploradora