Pon Voz a Tu Corazón: Textos únicos y personalizados que conectan profundamente
Este texto habla sobre la masculinidad tóxica, aquella carente de responsabilidad afectiva. Durante un intercambio de ideas mientras charlaba con algunas mujeres me di cuenta de su enfado y frustración ante las relaciones, eso inspiró este texto de «Ni mentirosos ni cobardes» como una alegoría a la búsqueda de la responsabilidad afectiva en el género masculino.
Este texto, como otros muchos que escribo, no pretende ser una verdad absoluta, aunque sí expresar la forma de sentir de muchas mujeres que me animaron a escribir sobre ello y poner voz a sus ideas.
25-Enero-2024
A la búsqueda de la responsabilidad afectiva en el género masculino.
En un mundo en el que todavía un gran porcentaje de hombres es educado para evitar mostrar su emocionalidad y a golpe de eso que llaman “comportamiento típico masculino”, muchas mujeres, diría enormes cantidades, nos sentimos cansadas y frustradas a la hora de encontrar “alguien”, un hombre, con quien construir una pareja. Dada su baja responsabilidad afectiva y falta de conexión emocional en tantísimas situaciones, esto nos lleva a muchas de nosotras a “trabajarnos” constantemente en detectar banderas rojas para evitar salir completamente derruidas y dañadas por esos comportamientos.
Sí, también hay mujeres que dañan y tienen pocas habilidades; sin embargo, el número de hombres es tal que la mayoría de los cursos, programas y terapias para la gestión emocional y de pareja se dirigen a ellas, a nosotras, pues ellos pocas veces son amigos de mirarse en su interior.
Sabemos ya que nuestro cerebro funciona de distinta forma, aunque a estas alturas también sabemos que las habilidades y/o energías masculina y femenina se reparten en ambos sexos; solo es necesario trabajar en desarrollar ambas. Dejemos, pues, de justificar cuando no acuden a un profesional para modificar alguno de sus comportamientos lesivos bajo el paraguas de “yo soy así” y “me tienes que aceptar”. Peor aún, cuando ellos dicen: “yo ya busco la solución”. Quiere decir por él, por sí solo, como si fueran los master del universo que tienen todas las respuestas.
Por tanto, somos nosotras, las mujeres, mayoritariamente quienes buscamos ayuda profesional, miramos en nuestro interior, crecemos, evolucionamos y, especialmente, espabilamos para poder detectar banderas rojas o comportamientos nocivos: la mentira, el engaño, el perfil de narcisista u otro similar. Hartas ya, no queremos ni mentirosos ni cobardes.
Sé que crecer como persona es una de las mejores inversiones que podemos hacer por nosotros mismos, ya seamos hombres o mujeres. Esa búsqueda para convertirnos en mejores personas y parejas es vital como seres humanos. Ahora bien, tomar la responsabilidad afectiva por ambas partes multiplicaría ese desarrollo, creando relaciones más igualitarias, más equilibradas y, seguramente, más felices.
Muchas mujeres están cansadas de esa necesidad de dar el máximo nivel emocional porque muchos de ellos son incapaces de mirar algo que no sea su propio ombligo. Algo que, por otra parte, ha sido potenciado por la educación en la prevalencia de lo masculino durante décadas.
Las mujeres necesitan ya que esa responsabilidad afectiva sea un hecho, que ellos se hagan conscientes de una forma de proceder arcaica y dañina que dificulta las relaciones y lleva al sufrimiento, la desesperanza y la falta de confianza en ellos. Al igual que no conocer las leyes cuando tomamos un volante y conducimos un coche no nos exime de su cumplimiento, tampoco podemos dejar que la falta de conocimiento afectivo propio de los hombres deje un reguero de cadáveres en muchas de las relaciones que afrontan.
🌸¿Tienes sentimientos que se amontonan en tu cabeza y querrías expresar? Escríbeme y crearemos juntos un texto para poner en palabras tus pensamientos y emociones.
Puedes escuchar el audio de este texto en mi canal de instagram.